domingo, 9 de junio de 2013

DIVERSIDAD, INCLUSION Y EXCLUSION



EDUCACIÓN EN LA DIVERSIDAD


En este ensayo se realizara una reflexión a partir de conocer los diferentes factores que influyen en los procesos de aprendizaje, así como sus barreras que pese a los estudios realizados por diferentes autores, siguen persistiendo en la educación actual. 


En la actualidad se habla de una educación intercultural, siendo éste uno de los temas educativos que cuenta con un gran interés en las dimensiones académica, pedagógica e incluso política. También se sustenta que es la modalidad educativa más indicada para promover procesos de integración al interior de las escuelas que confluyan en relaciones democráticas y solidarias. Sin  embargo,  tales aseveraciones sólo tienen sentido si es que de antemano aceptamos que tanto la sociedad como las instituciones son un espacio de encuentro para grupos humanos diversos que, además, están en permanente transformación. 


No se puede separar la dimensión sociopolítica de la pedagógica de la problemática educativa intercultural en México, ya que este tipo de educación diferencial tiene su origen en un contexto de reivindicación sociopolítica por parte de organizaciones. Sin embargo hay algunas propuestas que desarrollan una posición explícitamente política. En ellas se combinan las demandas “tradicionales” al Estado por parte de los pueblos indígenas con una corriente –más actual e internacional- sobre los procesos de democratización y ciudadanía en los procesos escolares. 

Dentro del proceso de la "modernización educativa", la calidad educativa trata de evitar la desigual posibilidad de acceder a los recursos del sistema educativo escolar y la desigual calidad con la que éstos se presentan, para profundizar en el desarrollo de sociedades democráticas y de participación ciudadana en un contexto de mayor equidad social y de mayor respeto y valoración del carácter pluricultural que se le reconoce a la nación. 

Para un educador, el hablar de educación intercultural no es un ejercicio acabado, se han realizado grandes acercamientos para realizarlo, analizarlo y se cuenta con avances al respecto. Desde la perspectiva de mi práctica, es necesario que el docente se haga cargo de una realidad negada en nuestra sociedad y en ocasiones en las escuelas, ya que persiste la construcción de una identidad nacional excluyente y cerrada. 

La SEP (2010 p. 73) concibe la Inclusión como una actitud que involucra el escuchar, dialogar, participar, cooperar, preguntar, confiar, aceptar y acoger las necesidades de otros, pero también es un proceso inacabado y continuo; es una práctica que parte de reconocer a las personas, sus necesidades y sus diferencias para construir con ellas a partir de un proceso participativo. El desarrollo de una cultura incluyente en el ámbito educativo lleva implícita la participación activa de toda la comunidad educativa. 

Por su parte Jiménez Y. Menciona que: Existen dos grandes dimensiones en las cuales se ubica la problemática de la escuela intercultural: una política y otra pedagógica. 

La educación intercultural es una forma de entender y vivir la educación, es un enfoque educativo que tiene un carácter inclusivo, en donde la diversidad es un ingrediente indispensable y positivo para una educación integral y de calidad, considerándose la diversidad un valor que nos enriquece. 

Aguado T. (2009) señala al respecto que: Es decisivo distinguir entre diversidad y diferencia cuando nos planteamos estudiar la diversidad humana y analizarla en el ámbito educativo, de forma condescendiente y con fines, más o menos intencionalmente, de clasificación y jerarquización social.  Una consecuencia peligrosa de esto es la estigmatización derivada de la proliferación de clases especiales, grupos de apoyo, logopedia, clases de refuerzo, alumnos de necesidades especiales, clases compensatorias, etc. Desde un enfoque intercultural no tiene sentido hablar de “atención a la diversidad” sino de reconocer la diversidad como característica humana. 

La transformación de la educación requiere una profunda reconstrucción democrática, es necesario el análisis de las circunstancias que son originadas desde la dimensión social, cultural económica que existe en el país, así como la constante dinámica de cambios, que demandan la construcción de escuelas que respondan a los nuevos retos de la sociedad, de la misma forma en los procesos democráticos, que garanticen la igualdad de oportunidades para todos los alumnos, no solo en el acceso y la permanencia en ella, sino en la calidad de la educación que reciben. Esto implica la corresponsabilidad en las decisiones, en la transformación del trabajo cotidiano, en la profesionalización del docente, en la atención a la diversidad que asegure el aprendizaje de todos sus alumnos, se favorezca la participación y el involucramiento de todos los actores educativos, implicando programas de formación profesional y fortalecer el desempeño cotidiano de todos los profesores. 

Aunque no se puede hablar de una teoría intercultural homogéneamente compartida por todos los actores educativos, los avances conseguidos son una muestra de la capacidad para producirla dentro de todas las instituciones. Se reconocen dos grandes obstáculos que enfrenta la producción teórica intercultural. En un primer lugar, su visible necesidad de experimentación, ya que es notoria la falta de concreción práctica de los principios filosóficos que sustentan estos conceptos y son insuficientes los trabajos que analizan los alcances y límites de las experiencias que se han implementado. En segundo lugar, es necesario respetar la diversidad de actores y proyectos políticos e ideológicos que comparten el enfoque intercultural y defender la ausencia de soluciones para cada caso. 

Considerado esto, es necesario construir la escuela intercultural desde cada contexto: desde determinados proyectos y desde el análisis de sus aciertos y desaciertos, divulgar modelos y otros a diferentes contextos con los cuales tengan afinidad, en virtud de las necesidades de sus actores.  Es decir, convertir las prácticas educativas de las escuelas en "objetos de estudio" como lo menciona Carrasco (2002).  

CONCLUSIONES 

Es importante reconocer que la Educación Intercultural no tiene que ver sólo con las diferencias culturales, sino con las características  como individuos y como  integrantes de diferentes grupos, más allá de costumbres religiosas o étnicas, ya que todos los seres humanos tenemos cosas en común, y al mismo tiempo diversos, Y que el reconocimiento de la diversidad tiene que ser la base de la Educación y no la excepción, evitando tanto un enfoque homogeneizador, reconociendo a la diversidad como una oportunidad de mayores y mejores aprendizajes en los alumnos que se atienden. Donde, profesores y alumnos, estamos involucrados en los procesos, tenemos la obligación de contribuir a que los procesos de enseñanza y aprendizaje sean significativos para la vida de todos los involucradas en ellos. 

Cuando se piensa que todos somos iguales y actuar como si todos lo fuéramos, no nos hace iguales, sino todo lo contrario, las desventajas y los privilegios siguen determinando el proceso sin ser desenmascarados. Es necesario para todos los involucrados en la educación, experimentar, reflexionar e imaginar constantemente en la educación, utilizando todos los  recursos útiles que se encuentren a mano para cambiar el enfoque educativo tradicional y lograr que cada individuo aprenda desde su peculiaridad. 

REFERENCIAS 

Alonso V. (2009). Interculturalidad y Educación. Consultada el 1 de diciembre de 2012, en http://interculturalidad-victoria.blogspot.mx/ 

 Aguado T (2009) Educación intercultural Perspectivas y propuestas, Facultad de Educación, UNED 

Hernández R. 2001 "La desigualdad en la calidad de la educación primaria en tres contextos del estado de Oaxaca", en Identidades. Revista de Educación y Cultura, año 2, núm. 5, abril–junio. 


SEP (2010), Un modelo de Gestión, México.

2 comentarios:

  1. Maru, me parece muy acertado tu comentario, cuando mencionas que la Educación Intercultural no tiene que ver sólo con las diferencias culturales, sino con las características como personas y miembros de diferentes grupos... esto da una visión muy profunda y acertada del camino de la educación.
    Muchos saludos
    Amalia

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  2. Creo Maru que uno de los problemas fundamentales es esa conciencia de castas que nos han inculcado desde que nacimos. Esa idea de desigualdad de sexo, económica, cultural no nos ha beneficiado por el contrario crea dificultades. Por eso es importante promover la educación para la paz. Por eso me encanta el programa de preescolar en el campo de Desarrollo prsonal y social. Partir de una identidad personal, reconociendo y reflexionando sobre uno mismo para luego establecer relaciones interpersonales con los otros. Saludos.

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